Medicamento individualizado en sarna Por Iballa González Díaz, 30 junio, 2026 Sarna o escabiosis: una enfermedad que vuelve a estar muy presente La sarna, también conocida como escabiosis, es una infestación parasitaria de la piel causada por Sarcoptes scabiei. Aunque tradicionalmente se ha asociado de forma errónea a la falta de higiene, puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad, sexo, condición social o hábitos de cuidado personal. En los últimos años se ha observado un aumento importante de casos de sarna en España y en otros países europeos. Este repunte ha hecho que vuelva a ocupar un lugar relevante en las consultas médicas, pediátricas, dermatológicas y farmacéuticas. La sarna se transmite principalmente por contacto directo y prolongado piel con piel. También puede aparecer en brotes familiares, escolares, residenciales o sociosanitarios, especialmente cuando no se detectan y se tratan todos los contactos estrechos al mismo tiempo. El síntoma más característico es el picor intenso, que suele empeorar por la noche. También pueden aparecer lesiones en forma de surcos, pápulas, excoriaciones por rascado o eccemas secundarios. Las zonas más frecuentes son los espacios entre los dedos, muñecas, axilas, pliegues, abdomen, zona genital y, en niños pequeños, también puede afectar a palmas, plantas o cuero cabelludo. ¿Por qué están aumentando los casos de sarna? El aumento de la escabiosis parece deberse a varios factores: Por un lado, la facilidad de transmisión en convivientes y contactos estrechos. Por otro, la dificultad para aplicar correctamente el tratamiento y las medidas higiénicas necesarias para evitar reinfestaciones. En muchos casos, el fracaso terapéutico no se debe únicamente a una resistencia real del parásito, sino a una aplicación incompleta del tratamiento, a no tratar a todos los convivientes, a no repetir la pauta cuando corresponde o a no realizar correctamente las medidas sobre ropa, sábanas, toallas y objetos textiles. Aun así, en los últimos años también se ha hablado cada vez más de posibles resistencias o menor respuesta a tratamientos clásicos como la permetrina. Esta situación ha llevado a recuperar o aumentar el uso de tratamientos que antes se utilizaban con menor frecuencia, como la vaselina azufrada, el benzoato de bencilo o, en determinados casos, la ivermectina oral. El medicamento individualizado en sarna es una herramienta clave ante el aumento de casos y las nuevas necesidades terapéuticas Tratamiento farmacológico de la sarna El tratamiento debe ser siempre pautado por un profesional sanitario, ya que la elección del medicamento depende de la edad, peso, situación clínica, embarazo, lactancia, tipo de sarna y antecedentes del paciente. Entre los tratamientos más utilizados se encuentran: La Permetrina tópica al 5% suele considerarse tratamiento de primera línea en muchos casos de sarna clásica. Se aplica sobre la piel siguiendo estrictamente la pauta indicada y habitualmente debe repetirse a los siete días. La correcta aplicación es fundamental para evitar fallos de tratamiento. La Ivermectina oral puede utilizarse en determinadas situaciones, especialmente en brotes, casos extensos, dificultad para aplicar tratamientos tópicos o sospecha de fracaso terapéutico. Su dosis se calcula en función del peso y debe ser pautada por el médico. La Vaselina azufrada: el azufre tópico ha vuelto a adquirir protagonismo como alternativa terapéutica, especialmente en situaciones concretas como pediatría, embarazo o lactancia, siempre bajo criterio médico. Se formula habitualmente en concentraciones como 6% o 10%, según indicación. El Benzoato de bencilo es otra alternativa tópica que puede utilizarse en determinados casos, aunque puede resultar irritante y requiere una pauta adecuada. Tratamientos coadyuvantes: En algunos pacientes pueden ser necesarios antihistamínicos para aliviar el picor, emolientes para reparar la barrera cutánea o corticoides tópicos si existe inflamación o eccematización secundaria. Estos tratamientos no sustituyen al escabicida, sino que ayudan a controlar los síntomas y las complicaciones. La vuelta de tratamientos clásicos: vaselina azufrada y otras alternativas El aumento de casos, junto con la sospecha de resistencias o fallos terapéuticos, ha hecho que algunos tratamientos clásicos vuelvan a tener un papel importante. La vaselina azufrada es un ejemplo claro. Se trata de una fórmula magistral tópica en la que el azufre precipitado se incorpora en una base grasa, generalmente vaselina. Su uso resulta especialmente interesante porque permite adaptar la concentración y la cantidad dispensada a la pauta prescrita. En Canarias, la elevada prescripción de este tipo de preparados ha hecho que se hayan incorporado en la receta electrónica dos vaselinas azufradas, al 6 % y al 10 %, lo que refleja la importancia actual de estos medicamentos individualizados en el abordaje de la sarna. Esta incorporación facilita el acceso del paciente a un tratamiento que, por sus características, debe elaborarse en el laboratorio de formulación magistral con garantías de calidad, trazabilidad, correcta dosificación y adecuada información al paciente. Medidas de prevención: tan importantes como el tratamiento En sarna, tratar solo al paciente diagnosticado no siempre es suficiente. Las medidas no farmacológicas son esenciales para evitar reinfestaciones y nuevos contagios. Es fundamental tratar a todos los convivientes y contactos estrechos cuando así lo indique el médico, aunque no presenten síntomas. La ropa, sábanas, toallas y textiles usados en los días previos deben lavarse a temperatura elevada, preferiblemente por encima de 60 ºC. Aquello que no pueda lavarse puede mantenerse cerrado en bolsas durante varios días, siguiendo las recomendaciones sanitarias. También se recomienda evitar compartir ropa, toallas o cama durante el proceso, mantener las uñas cortas y limpias, evitar el rascado para reducir el riesgo de sobreinfección y seguir exactamente la pauta indicada, incluyendo la repetición del tratamiento cuando esté prescrita. La información escrita al paciente y a la familia es clave. Muchas reinfestaciones se producen porque no se ha entendido bien cómo aplicar el medicamento, cuándo repetirlo o qué hacer con la ropa y los contactos. La importancia de la formulación magistral en la sarna La formulación magistral permite elaborar medicamentos individualizados cuando el medicamento industrial no cubre completamente las necesidades del paciente o cuando se requiere una dosis, concentración, forma farmacéutica o excipiente concreto. En el caso de la sarna, esta herramienta puede ser especialmente útil para preparar: Vaselinas azufradas al 6% o al 10%: permiten adaptar la concentración al paciente y a la indicación médica. Permetrina en emulsión o crema O/W: puede elaborarse cuando se necesita una base concreta o una formulación adaptada. Benzoato de bencilo en emulsión: puede ser útil como alternativa en determinados casos. Ivermectina oral individualizada: especialmente relevante cuando se requiere adaptar la dosis al peso del paciente. Preparados postratamiento: fórmulas calmantes, emolientes o reparadoras pueden ayudar a mejorar el confort de la piel tras el tratamiento escabicida. El medicamento individualizado no debe entenderse como una opción secundaria, sino como una herramienta sanitaria que permite dar respuesta a situaciones clínicas concretas, especialmente cuando se necesita personalizar el tratamiento. Medicamento individualizado en niños: el caso de la ivermectina En pediatría, la individualización del tratamiento es especialmente importante. Los niños no son adultos pequeños: su peso, edad, metabolismo, tolerancia y capacidad para usar determinadas formas farmacéuticas condicionan la elección del medicamento. La ivermectina oral en niños debe ser pautada siempre por el pediatra y su dosis se calcula en función del peso. La información pediátrica disponible contempla su utilización en niños con peso superior a 15 kg, y siempre bajo supervisión médica. En estos casos, la formulación magistral puede resultar fundamental, porque permite preparar una solución o suspensión oral adaptada a la dosis exacta que necesita el niño o la niña. Esto evita errores derivados de fraccionar comprimidos o administrar cantidades no ajustadas al peso. Además, al tratarse de un fármaco con posible afectación neurológica en determinadas circunstancias y con precauciones específicas, no debe utilizarse nunca por iniciativa propia ni extrapolando pautas de adultos. La indicación, dosis y repetición del tratamiento deben ser establecidas por el pediatra. Nuestra experiencia en formulación magistral para sarna En el Laboratorio de Formulación Magistral de Farmacia Finca España / Farmaten elaboramos medicamentos individualizados destinados a cubrir necesidades concretas cuando el medicamento industrial no ofrece la solución más adecuada. La sarna es un ejemplo claro de cómo la formulación magistral puede aportar valor: permite preparar muchas de las formulaciones que se usan como tratamiento y también las que permiten paliar los síntomas , adaptar dosis de ivermectina, seleccionar excipientes adecuados y responder a un aumento de prescripciones que refleja una necesidad real en la práctica clínica actual. Cada fórmula se elabora siguiendo procedimientos normalizados de trabajo, con control de materias primas, trazabilidad, etiquetado, caducidad y recomendaciones específicas de uso y conservación. Conclusión El aumento de casos de sarna en los últimos años ha puesto de manifiesto la necesidad de mejorar la prevención, el diagnóstico, la correcta aplicación de los tratamientos y el seguimiento de los contactos. En este contexto, el medicamento individualizado adquiere un papel esencial. La formulación magistral permite recuperar tratamientos clásicos como la vaselina azufrada, adaptar concentraciones, preparar medicamentos pediátricos ajustados al peso y ofrecer alternativas cuando existen fallos terapéuticos, resistencias o necesidades especiales. La sarna no debe abordarse solo como un problema individual, sino como una situación que requiere tratamiento coordinado, medidas higiénicas adecuadas y una correcta información al paciente y a su entorno. El medicamento individualizado, elaborado con criterios de calidad y bajo prescripción médica, es una herramienta clave para dar respuesta a este nuevo escenario sanitario. Si necesitas ampliar información ponte en contacto con nuestros profesionales en formulación magistral.